Gremios: lo que el Estado no alcanza
En 1928 el Gobierno firmó un contrato con un gremio que había nacido el año anterior y le entregó la plata de un impuesto recién creado, de diez centavos por cada saco de café exportado. Tenía sus razones. La Federación llegaba a fincas adonde el Estado no llegaba, y era plata del café para el café. La Corte Constitucional dijo en 1997 que esa fue la primera contribución parafiscal que existió en Colombia. Hoy el encargo sigue en pie y más de medio millón de familias cafeteras saben que alguien les compra la cosecha. Pero el contrato se vence. La última prórroga, de julio, fue por cinco meses, y el que sigue le quedó al gobierno nuevo.
Hay más casos. La Sociedad de Agricultores existe desde 1871 y cuenta que por gestión suya nació, en 1913, el primer Ministerio de Agricultura. Roberto Junguito, que la presidió, escribió en 2019 que en muchos casos los gremios llenaron los vacíos de información que dejaban las autoridades.
En la primera semana de octubre renunciaron el presidente de la Andi, después de casi trece años en el cargo, y el de Analdex, después de veintinueve. A quienes los reemplacen les toca un oficio distinto. Los gremios han sido parte del desarrollo del país y lo van a seguir siendo.........
