Cinco claves de las elecciones en América Latina para Colombia
Entre 2025 y 2026, América Latina será testigo de 10 elecciones presidenciales. Aunque los resultados de los comicios no representan un giro coordinado hacia alguno de los extremos del espectro político, como ocurrió en los primeros años del milenio con la Marea Rosa, sí dejan en evidencia una serie de patrones que podrían –o no– verse en las presidenciales colombianas de este domingo.
Aunque las presidenciales colombianas tienen elementos que las hacen únicas, también se inscriben en una serie de tendencias que han tenido otras elecciones en Latinoamérica en los últimos dos años. Pues se trata de una elección en la que el candidato del oficialismo, Iván Cepeda, lidera la intención de voto en las encuestas para continuar con el proyecto político de la izquierda de Gustavo Petro. Colombia podría terminar mirándose en el reflejo de Morena en México, donde la izquierda mantuvo el poder por otro periodo, o en un Chile, en donde el voto castigo sacó al proyecto de izquierda de Gabriel Boric.
Del otro lado del espectro político, el país tiene a un candidato de derecha por fuera de las estructuras políticas tradicionales, Abelardo de la Espriella, que se enfrenta a Paloma Valencia, una candidata de la derecha institucionalizada más rezagada en las encuestas. Todo en medio de denuncias y sombras sobre las encuestas y de un oficialismo que cuestiona el sistema electoral que escrutará los resultados.
Estos son los cinco patrones que han marcado las primeras vueltas en el continente:
1. El voto castigo como tendencia
En las elecciones chilenas de noviembre de 2025, el candidato de la ultraderecha, José Antonio Kast, acabó con el proyecto de izquierda que había empezado Boric en 2022 al llevarse casi el 60% de los votos.
A 5.500 kilómetros de distancia, en Honduras, Nasri “Tito” Asfura fue elegido tras recibir el apoyo del presidente Donald Trump. La candidata Rixi Moncada, del oficialismo de izquierda, quedó en el tercer lugar con poco más del 19% del escrutinio. Y en octubre del año pasado, Rodrigo Paz llegó a la Presidencia de Bolivia, terminando los 20 años de gobierno del partido MAS, liderado por el expresidente Evo Morales.
En los tres, la mayoría de quienes asistieron a las urnas votó por acabar con el oficialismo, por bien cimentados que sus representantes parecieran. “Desde la pandemia, el encierro y la crisis económica que eso supuso, la tendencia claramente ha sido el voto castigo”, explica Yann Basset, profesor de ciencia política de la Universidad del Rosario.
“Hemos visto en los electorados latinoamericanos la búsqueda de mejores respuestas a gobiernos que no han sido capaces de dárselas”, dice Matías Franchini, doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad de Brasilia. “Lo que prima es el cambio sobre la continuidad”, continúa.
Al otro extremo de Latinoamérica, el gran contraejemplo es Morena en México. Ese partido, fundado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, se llevó casi el 60% de los votos en las presidenciales de 2024, cuando llegó Claudia Sheinbaum a la........
