España tiene un grave problema: Pedro Sánchez
Sánchez ha llevado a España al límite del lado oscuro de nuestra historia, y nuestro país esta inmerso en un problema político y social que no admite eufemismos: un presidente que ha convertido su permanencia en el poder en su único fin de Gobierno y la supervivencia parlamentaria en su estrategia de Estado. Lleva años alimentándose de una combinación preocupante: fragmentación parlamentaria, dependencia de socios cada vez más exigentes, cesiones territoriales, polarización y una extraordinaria capacidad para convertir cualquier derrota en una batalla por el relato. Pero el deterioro es ya totalmente constatable, incluso dentro de su propio partido. Que un ministro como Óscar Puente haya verbalizado que podría suceder a Sánchez no es una anécdota. Es una señal. En política, las sucesiones empiezan mucho antes de que se anuncien oficialmente. Empiezan cuando quienes rodean al líder olfatean su agónico final y empiezan a........
