Mónica García, especialista en escapismo
Mónica García se ha convertido en una escapista consumada que trata de hacer de la necesidad virtud. Su fuga a Madrid, anunciada por este periódico el 15 de marzo, no responde en realidad a un loable deseo de mejorar la política de la comunidad, como trata de vender en un nuevo alarde propagandístico, sino a un movimiento desesperado para encontrar acomodo en la cosa pública -en este caso, un escaño en la Asamblea- ante el descalabro electoral que sufre la ultraizquierda. Dicho hundimiento -más que palpable en los últimos comicios autonómicos-, amenaza con dejarla sin........
