María Jesús, la compasión y el monstruo
En la tragedia de Ricardo III, William Shakespeare no solo presenta a un villano ambicioso sino también ese inquietante proceso en el cual el ser humano deja de sentir el dolor ajeno y acaba convirtiéndose en un monstruo. Ricardo no nace monstruo: se convierte en uno a través de la lenta amputación de la empatía. Ese es, tal vez, el mensaje o quizás la advertencia de la obra: el monstruo no surge del exceso de crueldad, sino de la ausencia de compasión. Es cierto que a veces, de manera deliberada, tratamos de contener el dolor que nos provoca la realidad cotidiana y........
