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Rafael Veloz García: El trabajador venezolano le habla al país

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03.05.2026

No queremos bonos. Queremos Constitución, salario y Democracia Total

El 1 de mayo de 2026, Día Internacional del Trabajador, Delcy Rodríguez anunció ante miles de chavistas congregados en Caracas que el «ingreso mínimo integral» subirá a 240 dólares mensuales. No dijo en cuánto quedará el salario mínimo base, congelado desde marzo de 2022 en 130 bolívares —equivalentes hoy a menos de 30 centavos de dólar—. No porque se le haya olvidado: lo omitió deliberadamente. Porque el salario mínimo base genera derechos laborales: prestaciones sociales, vacaciones, aguinaldos, cotizaciones al seguro social. Los bonos, no. Y en esa distinción de dos palabras —ingreso versus salario— está escondida la mayor burla laboral de los últimos cuatro años.

La Confederación General de Trabajadores de Venezuela lo dijo sin rodeos en su comunicado del 1 de mayo: percibir ingresos en lugar de salario equivale a la pérdida progresiva de las prestaciones sociales, la reducción real de los aguinaldos y la afectación directa del derecho a la seguridad social a largo plazo. Con una frase que resume el sentimiento de millones, la CGT escribió: «Ingreso es igual a no tener un futuro». Y convocó a asambleas generales en cada puesto de trabajo para organizar la protesta desde la legalidad y la legitimidad. El dirigente Juan Pablo Guanipa fue más directo aún: «Los sueldos no van a crecer por decreto y la economía no va a recuperarse con un anuncio en la Gaceta Oficial». El embajador Edmundo González Urrutia, Presidente electo, por su parte, lo puso en términos que todos entienden: «Trabajar en Venezuela no garantiza vivir, y eso no es normal».

El contexto que rodea este anuncio hace la burla aún más evidente. Venezuela acumuló una inflación oficial del 71,8% solo en el primer trimestre de 2026. El economista Asdrúbal Oliveros advirtió que cualquier incremento salarial debe sustentarse en productividad real para no reencender la hiperinflación. La Organización Internacional del Trabajo, reunida en Caracas en su quinta sesión de Diálogo Social a finales de abril, urgió al Estado venezolano a aplicar sin demora el método consensuado en 2023 para la fijación del salario mínimo conforme al Convenio 26 de la OIT, que Venezuela ratificó. Cuatro años después, el método sigue sin aplicarse. El salario sigue sin........

© La Patilla