Orgullo vikingo
Personas desfilan en silencio ante el féretro del rey tras abrirse la fila para la visita pública. / Europa Press
El reciente fallecimiento del rey Harald y la proclamación de su sucesor Haakon en el trono de Noruega traen a la memoria las imágenes llamativas y simpáticas del pasado Mundial de fútbol de la simulación de un ejercicio de remo siguiendo una cadencia a golpe de tambor, efectuada alegremente por jugadores y seguidores de su selección nacional. La simplicidad de este acto teatral, evocador de los guerreros de las legendarias naves largas, contribuyó a que se contagiara y la ejecutaran con regocijo personas de numerosos países. Si se buscan gestos análogos en el deporte, cualquier aficionado aprecia la gran distancia entre el tosco movimiento naviero y la coreografía de las hakas o danzas maoríes que los jugadores de rugby de Nueva Zelanda ejecutan antes de los partidos. La complejidad de estas últimas pone trabas a su imitación.
Los movimientos pautados........
