Manual de instrucciones para el homo aliado
Ilustración de Crisgapink por el Día Internacional de la Mujer. / Crisga Pink
Querido amigo que ahora me lees desde el otro lado de la pantalla: tranquilo, respira. Baja ese escudo de "no todos los hombres" y relájate. Vengo en son de paz a pesar de los tiempos de III guerra mundial que vivimos. Aunque las cloacas de la manosfera (un fenómeno online que recoge a distintas comunidades, principalmente formadas por hombres, que defienden la masculinidad tradicional y comparten discursos abiertamente misóginos, antifeministas y reaccionarios) te hayan dicho que el feminismo es una especie de inquisición moderna diseñada para capar tu esencia, prohibirte el fútbol y tus salidas con los colegas, "porque estamos zumbadas y te la podemos liar". Tengo una noticia que darte: te quiero. Pero te quiero de aliado, de amigo, de 'partner in crime', de compañero, de amante, de lo que sea, pero te quiero; te quiero a mi lado. Ser un aliado en 2026 no es tan difícil, aunque requiere algo de voluntad. El primer paso es superar el trauma del término "feminazi". Ese concepto tiene la misma base científica que los unicornios: ninguna. Se usa para asustarte, para que pienses que si nos dejas ser libres, tú dejas de existir. Pero aquí va el secreto: tu masculinidad no es un castillo de naipes que se cae porque una mujer decida no casarse, ni tener hijos o no reírte un chiste malo.
En los foros de la manosfera te cuentan que las mujeres libres como yo son un peligro público porque ya no "necesitan" al hombre. Y tienen razón: ya no te necesito para abrir una cuenta bancaria o para que nos des permiso para viajar. Pero no te lo vas a creer: cuando una mujer es libre, te elige porque quiere, no porque debe. ¿No es eso mucho más reconfortante para el ego? Estar con alguien que está a tu lado por voluntad propia y no por dependencia económica, toxicidad o miedo. Es el verdadero "estatus alpha" que tanto mencionan esos gurús sin cerebro, con olor a cerrado, que no han salido del cuarto donde se graban esos vídeos infames que están enganchando a los jóvenes de ahora. Dejando a estos incels charlatanes decir burradas, estamos consiguiendo que los jóvenes de hoy vean cool o atractivo ser antifeminista. Ser un aliado no significa que tengas que pedir perdón por nacer hombre cada mañana. Significa, por ejemplo, que cuando tu grupo de WhatsApp se convierta en un vertedero de fotos robadas o comentarios denigrantes hacia las mujeres, no te limites a poner un emoji de risa por compromiso. Ser aliado es tener la valentía de decir: "Oye, esto es una cutrez". Eso es proteger nuestra dignidad, no pisotearla. En lugar de ver conspiraciones en cada ley de igualdad, intenta verlas como una invitación a una fiesta donde, por fin, no tienes que pagar tú toda la cuenta ni demostrar que eres el más fuerte.
No te queremos como enemigo porque, sinceramente, es agotador. Preferimos mil veces un aliado que sepa que compartir el espacio no es perderlo, y que una mujer poderosa no te hace pequeño; una mujer poderosa te mejora, te obliga a estar a la altura. Así que, querido amigo, deja de leer hilos de Twitter escritos por señores resentidos y sal a la calle. La mujer libre no muerde (a menos que nos lo pidas). Lo que realmente queremos es que dejes de ser un espectador asustado y te conviertas en el compañero que entiende que el fin del patriarcado es, en realidad, el comienzo de tu propia libertad. No nos llames Charo o feminazi, no contribuyas al hostigamiento hacia las mujeres y a la violencia digital. Nos enfrentamos a un rearme por parte de la ultraderecha que cree que el feminismo ha llegado demasiado lejos. Existe una igualdad legal, pero no real. Y solo contigo podremos conseguir la equiparación laboral y salarial y una presencia igualitaria en la política o en la empresa. Te quiero como aliado; estamos rodeados de enemigos hostiles, de ruido, de odio, de polarización, de apropiación ideológica de derechos y libertades, basta de utilizarnos cuando conviene.
Se acaba una semana donde todo se tiñe de morado, donde las mujeres aparecen en todos lados: entrevistas, premios, carreras... Todo gira en torno a nosotras, hasta esta noche que a las 00.00 horas se apagan los focos. Por eso hoy no se celebra, se reivindica y mañana se sigue defendiendo y luchando, espero que contigo al lado. Día Internacional de la Mujer, 8M.
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