Moreno quiere agotar y Montero tocar la fibra
María Jesús Montero, en Grazalema / l.o.
«La idea es agotar la legislatura salvo que ocurra algo anormal», dijo este lunes Juanma Moreno en un acto en un pueblo de Sevilla. Confirma que su intención es que votemos en junio. Pero claro, eso de «salvo que ocurra algo anormal» puede ser premonitorio. Desde el escándalo de los cribados a las borrascas, pasando por la guerra de Ucrania, el accidente de Adamuz, la pandemia o el volcán de la Palma, y Trump, no paran de pasar cosas inesperadas, anormales, poco convencionales. O sea, que el presidente dijo poco diciendo mucho o dijo mucho pero en realidad es poco.
Habrá que ver, ahora que algunas encuestas dan un tímído freno de Vox en Castilla y León (votan el 15 de marzo) qué ocurre ahí y qué sabor queda en el PP. Eso, la resaca del rosarillo de autonómicas, aún con poco margen, también puede influir mucho en que en Andalucía votemos en junio a finales o un poco antes, después de Semana Santa.
De momento, hasta Semana Santa, lo previsto es que Moreno y su Gobierno se den al alegre deporte de las inauguraciones, las proclamas, los paseos y anuncios gordos. Precampaña.
Entretanto, María Jesús Montero ha dado un giro. Su propuesta mitinera el pasado fin de semana sobre las lenguas andaluzas, a falta de promesas concretas o como prólogo a ellas, supone desviarse hacia lo sentimental, hacia el andalucismo, hacia el sacar la bandera a pasear. El principal hecho diferencial andaluz es el acento.
En la medida que enarbole el orgullo acentual o acentista, el orgullo andaluz, estará apelando a las emociones, algo tan viejo como efectivo en política. Uno va a prometer hospitales y la otra que ser andaluz es un orgullo y hablar andaluz, una bendición de Dios.
El PSOE andaluz no quiere dejarle todo el carril del andalucismo sentimental a los populares. Los socialistas saben bien qué es patrimonializar para el partido los símbolos andaluces. Ahora le tocaba hacerlo al PP. Y lo estaba haciendo. Veremos si el volantazo de Montero se mantiene o es propuesta flor de un día. Montero quiere hablarle al corazón y tocar la fibra. Es un camino.
Se avecina el 28-F y esto va a ser una competición por ver quién es más andaluz, más andalucista y más de Carlos Cano, Blas Infante y Morante.
No hay consenso entorno al Betis y en la propuesta de «lenguas» y no lengua de Montero ya va implícito que Andalucía es muy grande. Variada y compleja. Detectarlo es mucho.
