Regularización: entre lo logrado y lo que falta
Varias personas migrantes hacen colas en la oficina de la Seguridad Social para la regulación de su situación en España. / Álex Zea
La finalización del plazo de presentación de solicitudes de la regularización extraordinaria nos deja, en Málaga Acoge, con una sensación difícil de resumir en pocas palabras. Es una mezcla de orgullo, agotamiento y también de inquietud. Porque si algo ha puesto de manifiesto este proceso es tanto la enorme capacidad de respuesta colectiva como las limitaciones estructurales que siguen dejando a muchas personas fuera.
Lo primero que debemos decir es que había 1.174.978 razones -1.174.978 personas - que justificaban este proceso de regularización que las entidades sociales veníamos exigiendo desde hace tanto tiempo a través de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) impulsada por el movimiento Regularización Ya. No era una demanda abstracta ni una cifra lejana: eran vidas concretas, trayectorias marcadas por la incertidumbre, la precariedad y, pese a todo, la resiliencia. Y aun así, nos duele saber que, probablemente, muchas personas se han quedado fuera. Las trabas administrativas, la falta de información o los plazos ajustados han vuelto a convertirse en barreras que, en demasiadas ocasiones, determinan el acceso o no a derechos básicos.
Si aterrizamos en la provincia de Málaga, los datos reflejan bien esta dualidad. Se han presentado un total de 39.899 solicitudes, una cifra ligeramente por encima de las estimaciones que barajábamos tanto desde las entidades sociales como desde la propia Subdelegación del Gobierno. Este dato, lejos de ser únicamente positivo, nos invita........
