Corrupción
Lo peor de la llamada de Trump a la FIFA para que revisaran la suspensión de uno de los jugadores de la selección estadounidense no fue la llamada en sí misma, que fue grave, sino el modo en que un senador republicano, Ted Cruz, elogió al presidente, entre risas, por intervenir en el campeonato a favor del equipo. La imagen lo dice todo. Es un político que, además de normalizar la corrupción, presume de poder y, de paso, rinde pleitesías a su líder. Todo lo que va mal en el mundo de la política se resume en esa escena. La de una persona que ya no se rige por los códigos éticos convencionales, ni los principios ideológicos, ni el sentido común. Cruz no es el único. Trump consiguió que muchos congresistas y periodistas hicieran y dijeran muchos disparates para justificarlo.
Resultaba verdaderamente........
