El lucrativo negocio de ser concejal de Neiva
La indignación provocada por la denuncia del empresario Felipe Olave tras una sesión del Concejo de Neiva celebrada el pasado domingo, con una duración de apenas 11 minutos y un costo individual de $642.066 en honorarios por corporado, no es un hecho aislado. Es la muestra evidente de un esquema profundamente distorsionado en la política local.
El Concejo de Neiva ha sido escenario de algunos de los peores hechos de corrupción de la región, lo cual es paradójico porque precisamente fueron elegidos para evitarlos.
La principal función institucional, el ejercicio de control político, suele ser una tarea débil y complaciente que carece del rigor requerido en una región agobiada por la pérdida de recursos públicos. A esto se suma la casi nula continuidad de los compromisos........
