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Astillero

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06.01.2026

No es un lance menor la declaratoria presidencial mexicana de rechazo a la agravada doctrina de intervencionismo en naciones americanas que ya es conocida como “Donroe”. Con el cuidado al que obliga el máximo cargo de poder, Claudia Sheinbaum estableció que no hay doctrina ni potencia que deba asumir que le pertenece nación ajena. Y reiteró que en México el que manda es el pueblo.

A como están los ánimos en el equipo de halcones que dirige el gobierno de Estados Unidos, cebados y envalentonados por su reciente ataque criminal a Venezuela y el secuestro de su presidente en funciones, la razonada postura de la presidenta de México puede inscribirla de manera subrayada como enemiga de las políticas de la bélica Casa Blanca, una “comunista” a añadir a la lista de candidaturas trumpistas a recibir un golpe mayor.

Además, México ha suscrito un pronunciamiento de gobiernos progresistas latinoamericanos y de España, y su representante en Naciones Unidas, Héctor Vasconcelos, ha advertido el daño que Washington asesta al derecho internacional, en........

© La Jornada