Astillero
En un episodio más de megalomanía, Donald Trump anunció ayer modernizaciones de equipo bélico en buques de guerra que serán identificados como parte de la “clase Trump”. Alta tecnología mortífera, los mayores adelantos en capacidad de ataque armado, orgullosa letalidad para someter a cualquier nación, según la palabrería cargada de superlativos del actual ocupante de la Casa Blanca.
Reiteración, desde luego, de las amenazas y la fanfarronería contra Venezuela y su presidente, Nicolás Maduro. Extensivo el amago hacia el de Colombia, Gustavo Petro. Y, sin mencionarlo por su nombre, otro mensaje a México que es susceptible de ser incluido en la belicosidad desatada en cuanto Trump dijo que habrá ataques por tierra contra toda nación relacionada con el tráfico de estupefacientes.
El supervillano de la Oficina Oval juega al gato y el ratón con México y sus autoridades. Amenaza, negocia, toma las ganancias y deja de lado, provisionalmente, los argumentos tramposos, en espera de reciclarlos más adelante, aunque en ese lapso seguramente habilitará otro tipo de intimidaciones, en........
