Tensiones militares
Cuatro años después del inicio de la guerra de alta intensidad de la OTAN contra Rusia en Ucrania, la naturaleza de este conflicto parecía clara y perfectamente estable: tras la contraofensiva ucraniana de 2023, en la que Ucrania comprobó lo que Rusia había aprendido un año antes, que romper el frente y avanzar sobre el centro estratégico del territorio enemigo no es tarea fácil, la norma ha sido la guerra de desgaste. Trincheras en la primera línea, drones sobrevolando y amenazando todo el territorio del frente y guerra aérea en la retaguardia son la norma del día a día en la desgastada Ucrania. Las consecuencias de ese desarrollo de los acontecimientos son la destrucción masiva de las zonas de la primera línea y una acumulación de daños especialmente en los sectores energético e industrial del régimen de Kiev, heridas que persistirán más allá de una futura paz y que condicionarán al menos la primera fase de la posguerra.
La estabilidad rusa en el frente se ha roto únicamente en momentos concretos, el último de los cuales ha sido la invasión ucraniana de Kursk y la posterior contraofensiva rusa para expulsar a las tropas oponentes del territorio. Desde entonces, los anuncios de inminentes rupturas del frente y colapso del ejército enemigo han sido regulares, pero siempre se han quedado en nada, meros deseos de un estado mayor ucraniano que conoce la dificultad de derrotar a un enemigo mucho mayor y en mejores condiciones. La retórica mediática ha compensado la falta de avances rápidos en el frente y las batallas informativas han sustituido a las ofensivas. Sin embargo, en las últimas horas, ciertos acontecimientos se están acelerando para poner en cuestión la naturaleza estable de este conflicto, instalado en un limbo entre la guerra eterna y el amago de guerra total.
El sábado por la noche, Rusia realizó uno de sus ataques con misiles más duros de toda la guerra, sin duda el más amplio de este año 2026, en el que la mayor parte de esos bombardeos se habían realizado fundamentalmente con drones. En esta ocasión, Moscú no solo disparó casi un centenar de sus misiles más potentes contra........
