Alemania vuelve a las andadas
Alemania no parece tener remedio. Vuelve a las andadas. La estúpida arrogancia de sus políticos está en linea con la de sus padres y abuelos derrotados en Stalingrado. Vuelven a armarse y proclaman su objetivo de "volver a contar con el ejército más poderoso de Europa". La frase provoca escalofríos. No por la amenaza de un nuevo Hitler, sino por la imbecilidad que transmite a cualquiera que tenga una mínima memoria histórica.
La simple realidad es que Alemania volvió a las andadas en cuanto el país recuperó su soberanía en octubre de 1990. Diecinueve meses después de su reunificación nacional, un generoso regalo de la URSS de Mijail Gorbachov, ya utilizaron sus fuerzas armadas por primera vez desde Hitler contra un pueblo, el serbio, cuya guerrilla había sido la primera en combatir a los nazis en los Balcanes medio siglo antes, y volvían a apoyar los antiguos aliados de los nazis en la región, croatas y musulmanes bosnios, en su esfuerzo por disolver Yugoslavia.
Un país que diarios como el Frankfurter Allgemeine Zeitung, y Die Welt, así como el semanario Der Spiegel, consideraban una "creación artificial". Para eso, el ministro de exteriores verde Josef Fischer tuvo que comparar a "los serbios" con los nazis y al conflicto de Kosovo con Auschwitz, comparaciones monstruosas "especialmente en boca de un alemán", según el General Heinz Loquai, uno de los raros militares alemanes que criticó aquello.
Como apuntó Diana Johnstone, autora de uno de........
