La transfobia, esa opresión “de segunda”
Cada poco tiempo, cíclicamente, me suelo encontrar con lo mismo: se ensalza a personas que han podido tener un papel relevante en determinados conflictos o luchas, a la vez que se silencian sus acciones u opiniones tránsfobas. Desde luego, parece ser que esas opiniones o acciones no las invalidan para nada para gran parte de la gente que se dice “de izquierda”.
Obviamente si en vez de ser tránsfobas, fueran supremacistas blancas, machistas declaradas, sionistas, agresoras sexuales o ... un largo etcétra, la cosa cambiaría y el peso de esas opresiones sí que sería mayor que cualquier papel relevante que hubiera podido jugar en tál o en cuál lucha.
Pasa cada vez que muere una TERFa, que se ensalza lo “positivo” que haya podido hacer esa persona, a la vez que se silencia sus ideas discriminatorias hacia las personas trans, o directamente se le quita hierro al asunto. Que “no es para tanto”, que “para vosotras todo es transfobia” o que “es sólo una opinión”, una “inocente opinión”. ¡Claro! Hitler también opinaba que había que meter en cámaras de gas a judíos, gitanos, comunistas, personas LGTBIQ ... ¡“era solo una opinión”! Que malvadas somos las personas que denunciamos esas “inocentes opiniones” y que nos metemos con su sacrosanta “libertad de expresión”. Pues no maitias, no es libertad de expresión, son discursos de odio que señalan y azuzan a la población contra colectivos vulnerables.
Multiplica por 10
Y si bien esto es algo que compartimos todos los colectivos vulnerables e........
