Sentencia contra Meta y Google: un antes y un después
El juicio contra Meta y YouTube ganado el mes pasado por una joven de 20 años que padecía trastornos de conducta es crucial para nuestro futuro digital. No tanto por la cuantía de la condena, que sigue siendo ridícula para corporaciones de ese tamaño, sino porque es el primer fallo que enfoca correctamente el problema. La clave es que no pone el foco en el contenido, como suele suceder, sino en las decisiones editoriales y tecnológicas de las plataformas: en el diseño adictivo, el desplazamiento infinito, las recomendaciones algorítmicas y las funciones concebidas para maximizar captación, permanencia y dependencia, incluso cuando las empresas sabían que podían causar daño. Según las notas del caso, la demandante sostuvo precisamente que no se trataba de la exposición a discursos nocivos, sino a un diseño tóxico del producto. Eso es lo que abre una vía realmente transformadora.
Durante años, las grandes plataformas han conseguido esquivar casi toda responsabilidad........
