Las orquídeas de mierda
Las orquídeas de mierda
Mi amigo Damián lo resume en cuatro palabras:
— Las orquídeas de mierda.
No lo dice porque deteste las flores. Lo dice porque le duele lo que ha venido después.
Me cuenta que, desde niño, ha visto pastar las vacas en el gran cerro que hay junto a su pueblo. Siempre hubo flores. Miles. Amarillas, azules, blancas. Flores de las que salen entre la hierba. Nadie sabía cómo se llamaban porque tampoco hacía falta, eran las flores del campo. Las vacas pasaban entre ellas, las pisaban, alguna se comerían y, al año siguiente, allí estaban otra vez.
Hasta que un día alguien descubrió que eran orquídeas silvestres y, además, una especie especialmente valiosa. Llegaron los estudios, los informes, los carteles y hasta una ruta para contemplarlas. También llegaron las limitaciones: en buena parte del cerro dejó de permitirse el pastoreo y la Administración fue adquiriendo pequeñas parcelas para garantizar su conservación.
Damián no discute que una especie singular deba protegerse.........
