Cochinillas de bonsái
Cochinillas de bonsái
A principios de agosto compré un bonsái con una única intención: demostrarme que era capaz de cuidar algo que no fuera yo mismo. Me pareció un propósito razonable. Un poco pretencioso porque no sé qué me pasa con los cactus que se me mueren, pero razonable. Entré en la tienda buscando una planta pequeña y salí con un árbol en miniatura, una maceta demasiado bonita y unas instrucciones que parecían más propias de un tratamiento dermatológico que de jardinería.
Había que regarlo con cuidado, colocarlo donde recibiera luz pero no demasiada, protegerlo del calor y, sobre todo, vigilarlo. El resumen de esto es que a la semana de tenerlo en casa con una luz que no era ni excesiva, protegido del sol directo y con la tierra húmeda, le vi unas cosas blancas que se movían. El señor que tiene el vivero de mi pueblo me dijo que eran cochinillas, que eran pequeñas pero que si aparecían debíamos de actuar muy rápido........
