Una patada a China en el trasero de Venezuela
Una patada a China en el trasero de Venezuela / Shutterstock
Tanto Trump como la Organización de Países Exportadores de Petróleo y Rusia (OPEP ) llevan años intentando mantener al menos los precios del barril de crudo. Cada día le resulta más difícil porque las energías renovables -eólica y solar- son cada día más baratas y competitivas. Hace ya un par de años la OPEP acordó reducir en dos millones de barriles la producción diaria para mantener altos los precios; como resultado el principal pagano fue Venezuela. Al perder capacidad de refino, Venezuela llevaba años exportando su escasa producción de crudo a Estados Unidos e importándolo refinado como gasolina o gasóleo hasta que hace dos años sancionaron -también Europa- al régimen de Maduro con la suspensión del comercio petrolero. Venezuela no tiene capacidad tecnológica hoy día para su refino. Por lo tanto Donald Trump no busca ahora poner en marcha las refinerías ni con titularidad norteamericana, sino parar la producción excepto la que pueda poner en el propio mercado venezolano o la que pueda enviar de crudo a Estados Unidos. En todo caso se trataría de no aumentar la producción para que se mantengan los precios del crudo frente a las renovables, cosa cada día más........
