El arte de no hacer
En el Estado peruano hemos perfeccionado una paradoja: se puede trabajar muchísimo y hacer muy poco. Hay reuniones que terminan convocando nuevas reuniones, informes que sirven para pedir otros informes y decisiones que pasan de escritorio en escritorio hasta que dejan de ser urgentes o, simplemente, dejan de ser decisiones. Lo digo después de haber trabajado en distintos niveles del Estado. Muchas veces el problema no es que falten diagnósticos ni que nadie sepa qué hacer. El problema aparece cuando llega el momento de decidir, firmar y asumir responsabilidad. Y creo que hay, por lo menos, tres razones que ayudan a entender por qué ocurre. Primero, hacer tiene costo. Quien decide puede equivocarse, ser cuestionado,........
