Renuncia impostergable de Piero Corvetto
El Perú acaba de atravesar uno de los episodios electorales más bochornosos de su historia. Las irregularidades ocurridas el domingo pasado —mesas que jamás pudieron instalarse, retrasos inaceptables, centenares de miles de ciudadanos impedidos de ejercer su derecho al voto, y un sospechoso conteo demorado— no son solo fallas logísticas. ¡Constituyen una agresión directa al derecho fundamental al sufragio! Y esta agresión tiene un responsable político y administrativo: Piero Corvetto, jefe de la ONPE. Pretender que su continuidad en el cargo resulte “compatible con la defensa de la democracia” es una falacia pervertida. La estabilidad personal del funcionario no puede ni debe anteponerse a la estabilidad institucional del sistema electoral. Mucho menos cuando su permanencia se ha transformado en factor de riesgo para la credibilidad del proceso. Juristas de reconocida solvencia han recordado........
