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¿Reforma electoral o apropiación morenista?

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Anoche, en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum operaba con los coordinadores nacionales de su partido para “planchar” la propuesta de reforma a las leyes electorales y a la Constitución con la que el régimen morenista consumará un nuevo modelo electoral para regir la competencia política y democrática en el país. Hasta la sede presidencial se vio llegar ayer a los dos coordinadores parlamentarios de Morena, Ricardo Monreal y Adán Augusto López, además de la dirigente del partido oficial, Luisa María Alcalde, para coordinar la estrategia por la cual el régimen aprobará e impondrá, con sus mayorías, su reforma electoral.

Con la disminución de costos presupuestales del sistema electoral, un argumento popular pero al mismo tiempo peligroso, la doctora presentará la propuesta redactada por la Comisión que ella misma integró con personajes ligados todos a su movimiento político, sin tomar en cuenta a la oposición ni a expertos y especialistas en derecho electoral, por lo que la iniciativa que llegará al Congreso en los próximos días bien puede definirse como unilateral, con la única visión del régimen y del oficialismo sobre cómo deben integrarse y funcionar las instituciones y los procedimientos políticos y electorales.

Y aunque hubo consultas organizadas por la comisión que preside el morenista Pablo Gómez y se hicieron reuniones por todo el país “para escuchar propuestas de la ciudadanía”, la realidad es que el documento que anoche revisaban la presidenta y los líderes de su partido será la primera propuesta de reforma política que se lleve a cabo en México desde el gobierno, pero sin consultar a todas las expresiones políticas, a las minorías y sin tomar en cuenta la pluralidad política y democrática que caracteriza a este país.

De hecho, la reunión que ayer sostuvo la presidenta con sus líderes en el Congreso y de su partido, lo que buscaba era evitar las diferencias y choques que han surgido entre morenistas por el contenido de dicha reforma electoral, con la idea de que en el momento del análisis, debate y votación no afloren rupturas o disensos entre las bancadas del oficialismo y que se presente como una propuesta uniforme del oficialismo, a la que buscaría sumar votos de algunas bancadas de oposición, como la de Movimiento Ciudadano, para alcanzar la mayoría calificada que no tienen en el Senado.

Todo apunta, pues, a que la presidenta y su partido se aprestan a imponer su visión y su voluntad en el diseño de las nuevas reglas para la competencia política y para la democracia, sin escuchar ni tomar en cuenta otras propuestas como las que ya se han presentado en la Cámara de Diputados, como la iniciativa ciudadana de la agrupación civil “Salvemos la Democracia”, que reunió mucho más de las 130 mil firmas que le exigía la ley para poder presentar una propuesta legislativa a nombre de ciudadanos que proponen 5 cambios específicos a las leyes electorales y la Constitución para garantizar que la competencia política y electoral en México siga siendo equitativa, que haya “cancha pareja” para todos los partidos, y que no se beneficie sólo al partido hegemónico del gobierno que hoy es Morena.

Además de la iniciativa ciudadana que se presentó el pasado 9 de diciembre con la propuesta de reforma a 5 artículos constitucionales clave para garantizar un “árbitro justo y piso parejo”, además de “terminar con las........

© El Universal