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El silencio de las chachalacas

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05.01.2026

Desde marzo de 2021, el gobierno de Estados Unidos ofrecía 15 millones de dólares por información que llevara a la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, acusado formalmente por el Departamento de Justicia de participar en una conspiración de narcoterrorismo y de conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos.

Al año siguiente, en septiembre de 2021, AMLO invitó a Maduro a participar en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que iba a celebrarse en la ciudad de México.

La llegada del dictador se mantuvo bajo reserva hasta el último minuto, en que la Secretaría de Relaciones Exteriores la confirmó en un comunicado. Era la primera vez que Maduro salía de Venezuela desde que Estados Unidos lo acusara de narcotráfico.

Marcelo Ebrard lo recibió en el aeropuerto. A la reunión asistía también el dictador cubano Miguel Díaz-Canel. Maduro cenó en Palacio Nacional, se entrevistó con López Obrador, propuso, públicamente, que México se convirtiera en sede permanente de la Secretaría General de la CELAC.

La presidentes de Uruguay y Paraguay, Luis Lacalle y Mario Abdo, repudiaron la presencia en la cumbre de los líderes de Cuba, Venezuela y Nicaragua.

“México es la casa de todos”, decía López Obrador.

A resultas de esa visita, los entonces senadores por Florida Marco Rubio y Rick Scott, reclamaron en una carta dirigida a Andrés Manuel López Obrador que no hubiera detenido y extraditado, “tan pronto como pisó suelo mexicano”, a Nicolás Maduro, a quien describieron como “narcodictador”.

Los senadores........

© El Universal