La escala de Narciso
Una parte de este país se está cayendo a pedazos, y no es la metáfora de siempre para hablar de su destino y de su suerte sino que esta vez es una realidad brutal que empezó el lunes pasado en la mañana con ese temblor que nos tuvo a todos en vilo y en suspenso por más de un minuto, yo no recuerdo uno tan largo en la vida, hasta que por fin paró para empezar a mostrarnos, muy rápido, sus imágenes desoladoras.
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Ya sabemos que las zonas más afectadas y urgidas son el Chocó, el Valle del Cauca y el Eje Cafetero, donde cada escena y cada historia, cada testimonio, cada súplica nos rompen un poco más el corazón, alentado a veces con los relatos de heroísmo y supervivencia que en medio de tanto sufrimiento y tanta destrucción se abren paso entre los escombros. Es una tragedia sin atenuantes de la que solo nos redimen la solidaridad y la bondad de mucha gente.
Lo increíble es que en medio de semejante catástrofe haya quienes se atrevan a pensar en algo........
