Itinerario de un despropósito
Sin duda, los sectores de la salud y la educación son de particular importancia para todo gobierno. Ameritan ser tenidos como prioritarios en la agenda del Estado. Acertadamente han sido calificados con un símil descriptivo: jabón y cartilla, haciendo referencia aquel al bienestar del cuerpo y esta al cultivo de la inteligencia. Por eso los respectivos ministerios deben estar en manos que brinden garantía.
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En otros tiempos las diferentes carteras eran desempeñadas por profesionales sobresalientes en cada uno de los sectores. Es que una trayectoria destacada presagia que serán funcionarios idóneos, es decir, que harán bien lo que deben hacer. Precisamente, uno de los grandes fracasos del gobierno Petro fue no haber acertado al designar su gabinete. Más de sesenta personas desfilaron con la investidura de “ministros”. Este nombrar y desnombrar jefes de cartera fue demostración palpable del rumbo incierto que se le imprimió a la marcha del Estado durante cuatro años. Fue un cuatrienio a la deriva, de muy ingrata recordación.
Para muestra, un botón: el último ministro de Educación.........
