Con lo que falta, cabal
De vez en cuando es recomendable forzarse a optimismo e imponerse un cambio de perspectiva para comenzar a ver el vaso medio lleno y no medio vacío. En especial si las cosas se complican y la luz al final del túnel no se ve. Como está sucediendo otra vez en el país.
Tal viraje de enfoque es característico de las personas sensatas que no se toman muy a pecho las cosas y, por tal razón, cuidan de su salud. Además, por qué no creer que sea posible que de esa manera las energías del universo entero decidan virar juntas en favor de los buenos deseos y éstos se hagan realidad; quien lo sabe. Tal vez aquello del famoso “secreto” sea verdad y todo dependa de los pensamientos, a la manera postmoderna que incluye la negación de la biología por “opción” de parte interesada, la que dejaría temblando de rabia al viejo Marx al refutar aquello de que la materia determina a la idea –, lo cual defiende como nunca la validez del beneficio de la duda.
Y de no ser así, de tratarse todo de un conjunto de ilusiones o patrañas, consuelo de ingenuos, desesperados o tontos, en último caso y de todas maneras, bien vale la pena recuperar el sentido del humor, el mejor de todos los sentidos, para procurarse un alivio en la desazón y, mejor aún, el único remedio infalible: la........
