Sánchez y su estrategia en redes sociales: "TikTok no es una moda"
Pedro Sánchez se resguarda en las vacaciones de invierno para apuntalar la estrategia política con la que pretende relanzar la vitalidad del Gobierno en un momento clave de la legislatura. Moncloa está diseñando una ofensiva social con la que retomar el control de la agenda mediática y atraer de nuevo la confianza de los socios de investidura.
En el Ejecutivo exponen su trayectoria, y presumen de madurez y de tener una experiencia contrastada y a prueba de bombas a la hora de encarar problemas y catástrofes, después de haber sobrevivido a una pandemia mundial, una crisis inflacionaria o a la erupción de un volcán, entre otras adversidades internacionales. Pero hará falta más que esta retórica épica para poder afrontar un 2026 incierto.
Ante el crecimiento de la ultraderecha y la solidez demoscópica del Partido Popular (PP), el gabinete de la Presidencia del Gobierno lleva tiempo centrado en una táctica de revitalización y humanización de Sánchez y de su entorno político más inmediato, que contraste con las "fechorías sanchistas" instaladas en la opinión pública y el imaginario colectivo.
Las vivas como las vivas, ¡felices fiestas! ✨
Bones festes.
Jai zoriontsuak.
Boas festas. pic.twitter.com/lMlueGf9b2
Un táctica entendida como dique de contención de la animadversión personal hacia la figura del presidente del Gobierno al albur de los escándalos acontecidos. La "Operación Cercanías" busca naturalidad, modernidad y resistencia gloriosa ante la adversidad, como si de un constante ambiente preelectoral se tratase. El reciente estrenado 2026 parece ser el curso clave de este ciclo político y nada puede preverse.
Se avecinan tres elecciones autonómicas —Aragón, Castilla y León y Andalucía—, el compromiso de presentación de los Presupuestos Generales del Estado y la reforma del modelo de financiación autonómica, el pronunciamiento del TJUE sobre la ley de amnistía y la celebración de juicios que afectan a ambos lados del tablero, y Sánchez se........
