Erasmus+: un motor de la "identidad europea" aún lejos del alcance de todos los estudiantes
Erasmus : un motor de la "identidad europea" aún lejos del alcance de todos los estudiantes
A pesar del éxito del programa, las becas insuficientes o los problemas en el reconocimiento de créditos dejan fuera a muchos jóvenes
El Parlamento Europeo reclama más financiación para garantizar que Erasmus llegue realmente a toda la población
Este artículo forma parte de un proyecto ganador del Premi Talent Jove de Periodisme Europeu 2026, que otorga la APEC junto con la Fundació Catalunya Europa y EL PERIÓDICO
De izquierda a derecha y de arriba a abajo: el estudiante madrileño Santiago Pantoja; la georgiana Rusudan Gulashvili; Ana Llario, de Ciudad Real, con su novio, y la catalana Clàudia Rosas. / EL PERIÓDICO
Neus Aldeguer Turiera-Puigbò
"Lo mejor que me ha pasado es ser ciudadana europea y poder irme de Erasmus". Polina Vasenda, nacida en Bielorrusia pero con nacionalidad búlgara, lo dice con una mezcla de alivio y orgullo. Hasta hace poco necesitaba visados para moverse por Europa, pero consiguió la ciudadanía europea poco antes de irse a estudiar a Bélgica. En medio de una Europa convulsa, Erasmus sigue siendo uno de los programas más emblemáticos de la Unión Europea (UE), pero también genera debate. Desde 1987 ha permitido que más de 18 millones de personas estudien o hagan prácticas en el extranjero, y hoy incluye movilidad escolar, formación profesional e incluso para adultos. Uno de los objetivos principales del programa es "fortalecer la cohesión y los vínculos europeos a través de la educación". Pero ¿hasta qué punto refuerza realmente el sentimiento de identidad europea? Y si lo hace, ¿es una oportunidad al alcance de todos?
Según el último informe de la Erasmus Student Network (ESN), publicado en 2024, la movilidad tiene un impacto claro: el sentimiento de pertenencia a Europa aumenta después de una estancia en el extranjero, pasa de 3,99 a 4,27 en una escala de cinco puntos, y también crece la conexión con la Unión Europea, de 3,81 a 4,10. En cambio, el sentimiento de pertenencia al propio país se mantiene estable. Simone Leopre, presidente de ESN, la organización estudiantil más grande de Europa, matiza que "el aumento del sentimiento europeo no va en detrimento del sentimiento nacional. Es un desarrollo en paralelo". Aun así, Leopre recuerda que muchos estudiantes que se marchan ya tenían una predisposición proeuropea antes de la movilidad.
La investigadora sénior del CIDOB y periodista especializada en relaciones internacionales Carme Colomina afirma que el Erasmus "le cambió la vida". Conoció a su pareja y padre de sus hijos, y asegura que Bruselas se ha convertido en una segunda casa. "El Erasmus hace europeos desde abajo, de una manera casi inconsciente y alejada de la política", afirma. "Lo que realmente crea esta identidad son las relaciones humanas".
Clàudia Rosas, que estudió en Lisboa gracias a una beca Erasmus, posa para EL PERIÓDICO en el campus de la Pompeu Fabra. / JORDI OTIX
Los datos del Eurobarómetro de Juventud 2024 refuerzan esta........
