Deshielo del Ártico y geopolítica: China busca alternativas a Suez con la 'Ruta de la Seda Polar'
HORIZONTES
Navieras chinas ponen el rumbo de sus buques hacia la ruta del Ártico. / Levante-EMV
José Luis Zaragozá
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, vuelve a poner Groenlandia en el centro del tablero geopolítico que disputan las grandes potencias mundiales. Trump quiere hacerse con la isla "a las buenas o las malas" porque dice que si no lo hace se la quedarán Rusia o China. En el fondo de este imperialismo del mandatario norteamericano relucen tres objetivos: dinero, recursos minerales y poder estratégico. Bajo el hielo de la mayor isla del planeta podrían esconderse recursos valorados en hasta 200.000 millones de euros, desde tierras raras hasta gas y petróleo, un botín demasiado apetecible para el 'trumpismo'. El deshielo del Ártico, que se calienta de tres a cuatro veces más rápido que el promedio global, abre paso a nuevos recursos. Se estima que la zona alberga cerca del 13 % del petróleo crudo aún no descubierto y el 30 % del gas natural global.
En esas, China -tal como anunció Xi Jinping en 2013 al poner en marcha la Ruta de la Seda- vuelve a resucitar ahora la ruta ártica para seguir buscando cómo ampliar y mejorar su comercio exterior marítimo con el viejo continente y Norteamérica. Para ello, estudia cómo llegar a los otros lados del planeta con un camino más corto que el actual. Sus navieras lo están consiguiendo. Un carguero chino ha conseguido llegar al Reino Unido por ese mar de hielo tras un viaje histórico: solo 20 días. Habitualmente, llevar un contenedor desde China a Europa supone entre 40 y 50 días de navegación, según el puerto de escala. La clave está en el camino elegido: esta vez no se trata de la ruta habitual por el océano Índico, bordeando África y atravesando el Canal de Suez, sino que se atraviesa el Ártico, lo que los chinos llaman la 'Ruta de la Seda Polar'. Todo aquello que compremos en Ali Express, Temu o Shein llegaría antes a los hogares europeos. Hay un proverbio que simboliza muy bien cómo China afronta el futuro: «Cuando soplan vientos de cambio, los hay quienes construyen muros y los hay quienes construyen molinos”.
El pasado mes de octubre, el buque Istanbul Bridge, en manos de la naviera china Sea Legend Shipping, de 294 metros de eslora y bajo bandera liberiana, completó su primera ruta ártica directa a Europa, considerada la travesía inaugural del nuevo servicio comercial ‘China-Europe Arctic Express Route’. La compañía marítima prevé operar regularmente durante los meses de verano a partir de 2026. Durante........
