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Las 5 claves de la reforma del Govern para acabar con la burocracia urbanística

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13.07.2026

Las 5 claves de la reforma del Govern para acabar con la burocracia urbanística

El anteproyecto de ley que inicia este lunes la información pública aspira a cambiar la forma de conceder licencias, tramitar planes urbanísticos y autorizar actividades con impacto ambiental

Se apoya en la corresponsabilidad entre el sector público y el privado, refuerza el silencio administrativo positivo y amplía la capacidad de decisión de los ayuntamientos

El Govern quiere reducir de un año a un mes las licencias urbanísticas para impulsar vivienda e industria

Representantes institucionales participan en el acto de presentación del anteproyecto de ley de simplificación de trámites en el ámbito urbanístico y ambiental, celebrado en las instalaciones de Ebro Factory, en Barcelona. / Zowy Voeten / EPC

La propuesta de anteproyecto de ley de simplificación de trámites en el ámbito urbanístico y ambiental, que este lunes inicia el periodo de información pública y que se ha presentado en un acto en la sede de la fábrica Ebro de la Zona Franca de Barcelona, va mucho más allá de acortar los plazos para conceder licencias o aprobar planes urbanísticos. La reforma modifica 15 normas y cambia la forma en que se tramitan los expedientes, repartiendo responsabilidades entre la Administración (tanto el Govern como los ayuntamientos) y entidades colaboradoras, reforzando el silencio administrativo positivo (es decir, cuando no hay respuesta dentro el plazo previsto) y otorgando más capacidad de decisión a los ayuntamientos. Estas son las cinco principales claves del nuevo modelo.

No desaparecen los controles: cambia quién revisa los proyectos

El Govern ha repetido durante toda la presentación una idea para evitar cualquier interpretación de desregulación: la reforma no elimina requisitos urbanísticos, ambientales ni de protección del territorio, ha insistido tanto el president Salvador Illa como la consellera Sílvia Paneque. Tampoco modifica el contenido de los planes generales de ordenación urbanística (POUM) ni rebaja las condiciones que deben cumplir los promotores. Lo que cambia es la forma en que la Administración comprueba que esos requisitos se cumplen.

La filosofía del anteproyecto pasa de un modelo basado en múltiples controles administrativos sucesivos a otro de corresponsabilidad entre el sector público y el privado. El Ejecutivo considera que el sistema actual ha ido acumulando procedimientos, informes y verificaciones........

© El Periódico (ES)