Feijóo no ha medido la distancia
Feijóo no ha medido la distancia
El líder del PP creía que la meta estaba más cerca y empezó a esprintar demasiado lejos
En las carreras de atletismo la clave está en distribuir bien las fuerzas a lo largo del recorrido. Habitualmente, el que empieza muy fuerte acaba desfondado. En cambio el emboscado que va a su ritmo y que parece lento porque no emplea toda su energía, suele dar la sorpresa y ganar. Ha sabido medir el esfuerzo para que, llegado el momento exacto, echar mano de todas las fuerzas reservadas y esprintar hasta adelantar a todos sus rivales.
El símil deportivo viene muy a cuento para explicar lo que le está pasando a Alberto Feijóo. Ha empleado todos los recursos que tenía en una carrera que creía mucho más corta. Se ha desfondado semana tras semana durante meses, años, creyendo que su objetivo, la meta, la caída de Sánchez, estaba a la vuelta de la esquina. Cualquiera diría que una mano invisible le movía la meta un poco más lejos cada vez que se acercaba, o como si le tiraran la roca montaña abajo, como a al esforzado Sísifo, cada vez que creía alcanzar la cima.
El caso es que Sánchez, tantas veces dado por muerto desde que llegó al poder hace ocho años y varias legislaturas, ahí sigue, como el Correcaminos esperando al cazador para volver a adelantarlo (bip, bip). Mientras, Feijóo ha acabado extenuado pensando que cada uno de esos ocho años iba a ser el último del actual presidente. Por el camino se ha dejado su talante moderado, su fama de buen gestor en Galicia, su carácter tranquilo de político que no necesita levantar la voz.
A lo largo de tanto tiempo intentando........
