¿Y si nos quedamos sin inmigrantes?
¿Y si nos quedamos sin inmigrantes?
Un informe de Funcas revela que dos de cada tres inmigrantes vienen a España de paso hacia un destino mejor
Llevamos muchos años oyendo advertencias sobre el irreversible invierno demográfico. Muchos más oyendo anuncios catastrofistas sobre la superpoblación. Aquí no hay sitio para tanta gente, nos decían, hay que aplicar estrictas políticas de restricción de la natalidad, porque faltan recursos para todos. ¿Traer hijos a este mundo? ¡Qué irresponsabilidad! Sería una crueldad, nos decíamos.
Después de tantas contradicciones, de asumir con tanta frivolidad el drama poblacional, hemos llegado oficialmente al momento de la verdad. Lo certifica la prestigiosa revista "Política Exterior" en su último número: asistimos al fin del crecimiento demográfico. ¿Y eso qué significa? "El mundo –explica la publicación– ha entrado en la fase final de su expansión demográfica: la fecundidad cae de forma generalizada, la población envejece y el crecimiento persiste, pero es cada vez más lento y desigual. Dos tercios de los países registran ya tasas de fecundidad por debajo del nivel de reemplazo".
El panorama no puede ser más sombrío. Todo indica que asistimos al final del mundo como lo conocemos, de nuestro mundo. Perder población no significa que haya más para repartir. Al contrario, perder población significa perder, y no solo recursos, sino también influencia geopolítica.
Los países más desarrollados seguirán perdiendo peso mientras que los que se encuentran en vías de desarrollo crecerán........
