Más de una puerta de salida
El camión está detenido. No por una falla mecánica ni por falta de combustible. Tampoco porque el conductor haya decidido descansar. Está detenido porque, a cientos de kilómetros de distancia, alguien bloqueó una carretera.
En la cabina, el chofer espera noticias. En algún lugar de Santa Cruz, un productor revisa el teléfono cada media hora. Del otro lado de la frontera, un comprador también espera. La carga no es solo toneladas de soya, azúcar o carne. Son contratos firmados, créditos bancarios, salarios, inversiones y compromisos asumidos meses atrás. La escena se repite tantas veces en Bolivia que casi ha dejado de sorprendernos.
Hace unos días, durante una entrevista en Asuntos Centrales, el empresario y exministro Carlos Kempff utilizó una expresión que me quedó dando vueltas: “independencia logística”.
La frase surgió en medio de una conversación sobre los bloqueos de carreteras que paralizan Bolivia y afectan la salida de productos a los mercados nacionales e internacionales. Pero la idea va mucho más allá........
