La impericia de un gobierno
Este miércoles se cumplieron 730 días desde ese 7 de agosto, cuando Gustavo Petro empezó a impartir órdenes que le permitieran empuñar la espada del Libertador Simón Bolívar, la misma que él y sus camaradas del M-19 robaron de la Quinta en donde se guardaba ese emblema de nuestras libertades.
El nuevo mandatario anunció un cambio para sacarnos de lo que él y sus correligionarios consideran un ostracismo al que nos han desterrado sus antecesores.
Y realmente este pueblo esperaba algo diferente de quien se posesionó el 7 de agosto de 2022. Se creía que era un personaje con la destreza y capacidad de lograr sacarnos de las penurias a las que la corrupción y la politiquería nos someten. Sus peroratas en el congreso permitían abrir otras esperanzas del nuevo mandatario.
Otro panorama observan quienes........
© El Nuevo Siglo Bogotá
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