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Colombia, libre

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30.06.2026

Lo primero que se debe resaltar del positivo triunfo presidencial de Abelardo De la Espriella es que, con su espontánea presencia en las principales ciudades, pueblos e, incluso, zonas atormentadas por la violencia consiguió diluir en parte la telaraña electoral que había montado el gobierno para garantizar el continuismo de la izquierda en el poder, como lo venían trabajando valiéndose de diversas fórmulas Petro, Cepeda y la camarilla.

De la Espriella, desde un primero momento, entró pisando duro, haciendo vibrar en los estadios de gentes jóvenes y de todas las condiciones sociales, cautivadas por su elocuencia, independencia de criterio y la valentía que demostró durante la campaña. El no militar en ningún partido le facilitó aceptar el logo del Movimiento de Salvación Nacional, con el que consiguió el aval de la candidatura presidencial, jugada muy arriesgada que le salió bien. El electorado colombiano, a falta de debates entre los partidos tradicionales, sin candidatos, ni desafíos de una verdadera campaña de ideas y propuestas, se inclinó por instinto a favor del espontáneo que colmaba los........

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