La Araucanía: cuando la señal ya no alcanza
El dilema es claro: se puede seguir reforzando la señal, más despliegue, más anuncios, más control, o asumir que el conflicto es más profundo. Que no se resuelve solo con presencia, sino con legitimidad.
La primera visita del Presidente Kast a La Araucanía no fue solo un gesto político. Fue, más bien, una señal. De esas que buscan instalar una idea antes que describir una realidad: orden, control, presencia.
El problema es que en este territorio las señales duran poco. Lo que pesa, lo que realmente marca, son los hechos.
Y ahí es donde aparece la tensión. Porque mientras desde el Gobierno se habla de focalizar el Estado de Excepción y reforzar la presencia en zonas críticas, lo que muestran los últimos meses es algo más simple: la violencia no ha desaparecido. Solo cambió de forma.
Sigue ocurriendo. Con menos........
