La bondad de las mentiras
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Recuerdo que Milan Kundera, en su novela El libro de la risa y el olvido, contaba que, después de que el ejército ruso ocupara Checoslovaquia en 1968, lo echaron de su trabajo y se prohibió que nadie tuviera derecho a darle un empleo en el que entonces era su país. La policía secreta quería reducirlo a la miseria y hacerlo pasar hambre. Una joven amiga de Kundera, que trabajaba como redactora en una revista de gran circulación, le ofreció entonces un trabajo anónimo. Redactar una nueva sección: el horóscopo de la revista. Ella diría que el autor de la columna de astrología era un famoso astrofísico, profesor de una importante universidad, que no quería dar su nombre para que sus colegas no se burlaran de él. De tal manera, bajo esa identidad inventada y un seudónimo, podrían pagarle, no mucho, pero algo.
Kundera no creía en absoluto en la astrología, pero le resultaba divertido darles consejos, de acuerdo con la supuesta posición........
