Bakunin y Marx, la poesía y la prosa
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“Quien no se atreve con lo imposible, nunca alcanzará lo posible”, había dicho Mijaíl Bakunin en repetidas ocasiones. Sin embargo, cuando murió, el 1 de julio de 1876, inmerso en una soledad a la que había calificado mucho tiempo atrás como “idéntica al egoísmo” e incapaz de hacer feliz a nadie, algunos de sus amigos y familiares acordaron esculpir en su lápida del cementerio Bremgarten-Friedhof de Berna la frase “Recuerda al que lo sacrifica todo por la libertad de su país”. Pasados los años, el viento, el humo, los inviernos y veranos, y la lluvia y el sol y algo de olvido hicieron que aquellas palabras se fueran diluyendo, hasta que en 1916, los Dadaístas del Cabaret Voltaire decidieron cambiar la lápida y reemplazar la vieja frase por la nueva, acompañándola con un grabado de Daniel Garbade.
Bakunin se había enfrentado casi desde niño a los poderosos y al poder en todas sus dimensiones. Según unos cuantos de sus biógrafos,........
