El día después de una crisis ferroviaria: por qué el avión no es la solución inmediata
El planteamiento resulta intuitivo desde la perspectiva del usuario. Sin embargo, ignora cómo funcionan realmente los sistemas de transporte cuando alcanzan un estadio de madurez operativa. El transporte aéreo español no es hoy un sistema infrautilizado con capacidad latente, sino una red altamente regulada, planificada y operando cerca de sus límites funcionales.
El transporte aéreo no responde a un modelo de oferta flexible a corto plazo. Cada vuelo comercial requiere la concurrencia simultánea de slots aeroportuarios en origen y destino, derechos operativos, planificación de flota y tripulaciones, y coordinación con navegación aérea y operadores aeroportuarios.
En los principales aeropuertos españoles, como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat, los slots están asignados en determinadas franjas horarias entre un 95% y un 98% de su capacidad teórica. Esto implica que, precisamente en los tramos horarios de mayor utilidad para los pasajeros afectados por una disrupción ferroviaria, no existe margen real para incorporar nuevas operaciones.
Además, la flota aérea opera bajo rotaciones optimizadas. Un avión comercial vuela de media entre ocho y doce horas diarias. Reasignar........
