El ahorro excesivo creará otro 'shock' en China
El primer «shock de China» se produjo cuando este país ingresó al sistema mundial de comercio y la movilización de su enorme reserva de mano de obra barata, sumada a grandes inversiones extranjeras, provocó un claro desplazamiento de la capacidad industrial global hacia China. El nuevo shock de China es diferente: tiene raíces en la modernización tecnológica local y se agrava por la debilidad de la demanda interna.
Durante el «shock de China 1.0», que comenzó a mediados de los noventa, la inmensa capacidad fabril de China provocó la formación de un enorme superávit. Pero después de la crisis financiera global de 2008, ese superávit se redujo. Un auge inmobiliario y de infraestructuras absorbió recursos locales; crecieron las importaciones de maquinaria y materias primas; y el turismo emisor ayudó a compensar el superávit en bienes. A fines de la década de 2000, el primer shock de China había terminado.
Pero la situación no duró. La pandemia de COVID?19 paralizó el turismo, y el estallido en 2022 de una enorme burbuja inmobiliaria debilitó la demanda interna. Al salir las empresas chinas a buscar mercados extranjeros, aumentaron las exportaciones y se redujeron las importaciones. El superávit comercial de China volvió a crecer, y el año pasado excedió la cifra de un billón de dólares, algo menos del 1 % del PIB mundial (cercano a los 120 billones de dólares).
Aunque hoy las exportaciones de China son inferiores a las de 2008 medidas como porcentaje de su PIB, la única razón para ello es que en ese lapso el PIB chino........
