De política y cosas peores | La noche de las nupcias
Ciudad de México .-En la habitación número 210 del Motel Kamawa la damisela se sorprendió al ver que en el atributo que su galán se disponía a usar tenía tatuado el dibujo de una cigüeña que llevaba por el aire a un bebé. "No hagas casa -le dijo el tipo a la muchacha-. Mi esposa hizo que me tatuaran eso ahí dizque para asustar a mis posibles amiguitas". La mamá de Dulcibel quería enseñarla a cocinar. Le dijo: "Al hombre se le conquista por el estómago". Acotó ella: "Mi novio tiene aspiraciones más bajas". El señor llegó al domicilio conyugal en hora ya avanzada de la noche. Desde el lecho su esposa le reprochó, severa: "¿Qué horas de llegar son éstas?". Con otra pregunta respondió el señor, furioso: "¿Qué hace ese individuo en mi cama al lado tuyo?". Ripostó la señora: "No me cambies la conversación. ¿Qué horas de llegar son éstas?". Un pordiosero en el último grado de la miseria tuvo la buena suerte de encontrar una cartera que a alguien se le había caído. Se embolsó los billetes: la necesidad carece de ley, o como........
