Pobre de mi México, tan cerca de los EU
Al expresidente de la República Don Porfirio Díaz Mori, se le atribuye la frase “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”; por su parte Andrés Manuel López Obrador, en un encuentro con funcionarios del gobierno del vecino país tuvo el atrevimiento de rendir pleitesía al estado norteamericano al referir: “ahora se dice: bendito México, tan cerca de Dios y no tan lejos de Estados Unidos”.
Los juarenses, pudiésemos abordar dicha frase desde diferentes perspectivas, la primera, relacionada con la actividad económica en la que se encuentra inmersa la frontera y que permite que muchos ciudadanos americanos trabajen en el vecino país y vivan en Ciudad Juárez, lo cual los lleva a percibir ingresos en moneda americana y disfrutar de un costo de vida mas económico, en otro orden de ideas, se eleva el poder adquisitivo de muchas familias México-americanas, razón de peso suficiente para permanecer más de una hora haciendo fila para cruzar a El Paso, Texas, sin que esto genere en ellos inconveniente alguno.
Incluso, en dicha perspectiva podemos incluir a aquellos que logran conseguir empleos informales en Estados Unidos, empero que, dadas las circunstancias de informalidad, no cuentan con condiciones laborales como la seguridad social, estabilidad laboral, etcétera, pero que, se han decidido por tal dinámica binacional en virtud de considerar que, el poder adquisitivo que el billete verde les proporciona, genera condiciones de seguridad para la adquisición de seguros de gastos médicos mayores, entre otras cosas, que insisto, deben costear por carecer de condiciones laborales seguras.
Actualmente, esos empleos informales se ven cada vez más alejados para cualquier persona que legalmente pueda cruzar al país colindante, pero que no cuenta con el permiso para laborar en él, pues las políticas migratorias implementadas por Estados Unidos generan incertidumbre y ésta lleva a muchos a replantear el seguir cruzando diariamente para cubrir esos empleos laborales, empero, que además deben valorar pues saben que las condiciones laborales que actualmente presenta ciudad Juárez, distan mucho de las ofertas que hasta hace poco se realizaban en cruceros y establecimientos comerciales donde la industria maquiladora otorgaba bonos de contratación para lograr la captación de mano de obra.
Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, pues tal condición binacional representa para los juarenses una serie de desafíos y actos de molestia ante la falta de la infraestructura necesaria, como lo es, el tener que enfrentar el tráfico que a las horas pico llega a generarse y que, es bien sabido, se debe a consecuencia de aquellos que hacen fila para cruzar al vecino país, ejemplo de ello lo encontramos en una de las vialidades con gran flujo vehicular, como lo es el Boulevard Juan Pablo II y el cruce con Rafael Pérez Serna, pues se genera un cuello de botella que limita la avenida antes mencionada a solo dos carriles y que, si le agregamos que dicha vialidad es necesaria para aquellos que acuden al Instituto de Ciencias Sociales y Administración, así como al COBACH 19 (mejor conocido como prepa del Chami), dan una idea del tráfico vehicular que se conglomera en dicha vialidad.
Dicha condición la podemos encontrar prácticamente en todos los cruces internacionales, pero no es la única, nuestra frontera es completamente vulnerable dadas las condiciones migratorias que se llegan a generar, pues son muchas las personas en situación de movilidad que llegan a esta ciudad solo con el objeto de cruzar a Estados Unidos, sin embargo, ante la imposibilidad de lograrlo terminan viéndose involucradas como víctimas en una serie de hechos constitutivos de delito como lo es la trata de personas, así como aquellos que atentan contra la seguridad sexual de las personas, entre otros.
Pero hoy, vivimos una condición de inseguridad más ante el inminente arribo de tropas estadounidenses para “combatir” a los cárteles del narcotráfico, y la pregunta que muchos nos realizamos es, ¿realmente será eso lo que se pretende?, o existe un trasfondo ante los señalamientos que se llegan a esbozar, pues resulta alarmante que cada incursión que Estados Unidos realiza a cualquier país, deja una estela de muerte, vandalismo y apropiación de recursos.
Qué busca el gobierno del país vecino, en conjunto con quienes conforman el “Escudo de las Américas”, porque, para enfrentar a los cárteles, es importante limpiar y poner en orden, primero en su casa y después ver que se puede hacer con el exterior.
