El lecho de la pobreza
Imagen de archivo de un recién nacido. EFE/ Kiko Huesca. NATALIDAD. DEMOGRAFIA. MANOS. BEBE
Canarias registró en 2025 apenas 11.672 nacimientos, la cifra más baja de su historia reciente. Ese mismo año murieron 18.709 personas. El saldo vegetativo fue negativo en 6.037 habitantes. Si la población de las islas no disminuye no es porque nazcan suficientes niños, sino porque llegan personas desde otros lugares. Sin inmigración, la demografía canaria estaría muerta. La explicación más repetida atribuye el desplome de la natalidad a la pobreza, la precariedad laboral, los salarios bajos y las dificultades para acceder a una vivienda. De ahí se deduce que una política más generosa de ayudas familiares podría llenar otra vez las cunas. Es una interpretación comprensible, socialmente amable y equivocada.
Las ayudas a la crianza son necesarias. Sirven para que quienes tienen hijos puedan atenderlos mejor, reducen la desigualdad y evitan que la maternidad se convierta en una condena laboral y económica para muchas mujeres. Pero una cosa es ayudar a criar y otra muy distinta convencer a la gente de que tenga hijos. Lo primero es una obligación de cualquier sociedad........
