Educación en Bolivia: nuevos desafíos y viejas quimeras
Cada vez que se inicia una campaña electoral o surge otro gobierno nacional en Bolivia, afloran nuevos proyectos de educación, otorgándole a esta área un espacio de la mayor trascendencia en el desarrollo productivo, inclusivo y sostenible del país, y en una sociedad tan fragmentada, como es la boliviana, hasta dicen que sirve de puente de reencuentro nacional.
No obstante, la historia casi siempre muestra el mismo triste final: aquí no pasó nada. ¿Por qué suele ocurrir esto? Sencillamente, porque las autoridades usan la palabra gasto en vez de inversión cuando se refieren al presupuesto educativo o de salud; además, es un campo donde no se ganan votos a corto plazo y lo peor, cualquier propuesta de cambio se enfrenta a una casta de dirigentes sindicales henchidos de prebendas, que luchan a rajatabla por el conservadurismo, enemigo mortal de la innovación y la modernidad.
Aun así, siempre queda la esperanza de días mejores.
El año 2026 puede ser el inicio de un nuevo tiempo, porque eso sucede cuando desde la misma sociedad surgen iniciativas originales o se reivindican programas de viejo cuño, invocando cambios a los niveles de decisión gubernamental para transformar la........
