El gato cuántico
Al hilo de los dioses que se enfrentan en estos días a costa del petróleo, se me ha ocurrido pensar que si los humanos tenemos tan magna dependencia de sus tonterías teológicas, haríamos bien en buscarnos la vida eterna de maneras más caseras, menos profundas y menos comprometidas con nada ni con nadie. Viene al caso aquella madrugada en la verbena........
