menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Carreras sin futuro (eso dice China)

23 0
18.03.2026

18 de marzo 2026 - 03:08

No, en China no han eliminado de un plumazo dieciséis carreras de Comunicación. Pero el vídeo que lo asegura ha funcionado mejor que cualquier matiz. Lo que sí está ocurriendo es más complejo y controvertido: una hoja de ruta sostenida para rediseñar toda la oferta universitaria. Solo en el último año, Pekín ha aprobado más de 1.800 nuevos programas, ha cancelado otros tantos y ha suspendido miles más. No es una purga. Es una reconfiguración radical. Adiós, por ejemplo, a cuatro años de estudio en Traducción, Fotografía o Cómic.

El dato frío importa, pero más relevante es el relato. Porque, mientras ese proceso se viraliza como un ataque alarmante al sistema de enseñanza superior que todos conocemos, otras universidades llevan tiempo con el bisturí sin desatar una crisis. Es el caso de Columbia, que ya ha integrado la IA en Periodismo revisando perfiles, incorporando competencias técnicas y abriendo el debate ético. Sin anunciar el fin de nada.

Son dos formas de adaptarse. Y, sobre todo, de contarlo. Durante años hemos analizado la polarización desde una perspectiva de choque ideológico. Hoy eso explica solo una parte. Lo que ordena el debate público, especialmente en el tablero digital, es lo emocional: miedo a quedarse fuera, incertidumbre, sensación de pérdida. Y en ese terreno, los mensajes más simples, extremos o alarmistas circulan mucho mejor.

También es cierto que las estrategias de distorsión se han sofisticado. Ya no buscan convencer, sino bloquear la conversación: acumular argumentos imposibles de responder a tiempo; seleccionar solo los datos que encajan; negar, desplazarse al papel de víctima; introducir confusión hasta que el marco del debate se rompe. Del Cherry-picking a la defensa Chewbacca dicen los expertos.

Pero la Inteligencia Artificial no crea estas dinámicas; las multiplica. Produce contenido a escala, lo adapta a cada audiencia y acelera su difusión. En ese contexto, un vídeo parcial, pero verosímil como el chino, basta.

Lo importante es lo que subyace, que hay trayectorias que dejan de tener sentido, y el desafío que implica: quién va a garantizar que la formación siga teniendo sentido más allá del mercado; quién va a sostener valores y capacidad crítica; quién decide qué transformamos y qué protegemos. ¿La universidad pública? Pareciera que es su sitio, su misión, si no ocurriera justo cuando más la estamos asfixiando. Es otro artículo, pero no otro debate.

También te puede interesar

Viva Franco (Battiato)

Javier González-Cotta

Tres iraníes en Mairena

Los gozos y las sombras (continuación)

Manuel Gregorio González

La resignación como valor político

Jesús Rodríguez de Moya

Los cirios no dan calambre

Recuerdo de primera vez


© Diario de Sevilla