"¿Por qué nos da tanto pudor hablar de dinero? A ver si resulta que al final Broncano en La Revuelta va a ser un visionario con su pregunta clásica de Dinero en el banco"
Una de las cosas aledañas que más me gustan de mi curro son las visitas al periódico. Grupos de estudiantes, residencias, jubilados, familias o colectivos diversos que asiduamente vienen a conocer el Diario y a quienes le damos vida. Porque para completar la tournée un periodista baja para que pregunten lo que quieran. Lo que sea. Y vaya si lo hacen. Y ya les adelantó que en esto hay una regla de oro: a menos edad, más disparan. Y con bala.
“¿Cuántos sois? ¿Estáis toda la noche trabajando? ¿Has conocido a Messi? ¿Cómo os llegan las noticias? ¿Podéis escribir lo que queráis? ¿Alguna vez te han pegado por decir algo que no les gusta? ¿Metéis noticias falsas?”... y así, suma y sigue. Pero hay una que, a mí, particularmente me desarma. Y ya me la han hecho más de una y de dos veces. “¿Y tú cuanto cobras?”. Silencio en la sala. El profesor acompañante lanza una mirada matadora al cotilla de turno y toca buscar una salida honrosa a la pregunta.
Y digo yo. ¿Por qué nos da tanto pudor hablar de dinero? De las perras. Porque no es así en otros lares. En Estados Unidos, sin ir más lejos, lo más normal del mundo es compartir con el interlocutor lo que te llevas calentito a final de mes. O del año, que así es como se reconocen allí. De hecho, para ellos, algo que te define como profesional son tus honorarios anuales, y de ahí que les encante hablar de la pasta que ganan.
Algo de esa ingenuidad se mantiene en los jóvenes, que ven tan normal compartir con otros sus jornales y en qué los gastan. El otro día lo contaban estupendamente en estas páginas en un reportaje de mi compañera Marialuz Vicondoa. Vamos a hablar de dinerillo, se titulaba, y versaba sobre talleres que voluntarios de CaixaBank realizan con escolares para que aprendan a administrarse su dinero. Las pagas.
A ver si resulta que al final Broncano en La Revuelta va a ser un visionario con esa pregunta clásica que lanza cada día a sus estrellas invitadas: “¿Dinero en el banco?”. Por si acaso, yo voy a ir buscando una respuesta de su estilo para la próxima. Algo del tipo, “más que un mantero de Salou y menos que el dueño de Mercadona". A ver si así cuela.
