La masificación de Mallorca ocupa portadas nacionales y aquí todavía reaccionamos tarde
La masificación de Mallorca ocupa portadas nacionales y aquí todavía reaccionamos tarde
Masificación turística en el Parc de la Mar de Palma de Mallorca. / CATI CLADERA / EFE
Que la prensa nacional lleve en algunas portadas el malestar creciente por la saturación turística en Balears debería hacernos reflexionar profundamente. Porque cuando un problema local empieza a percibirse desde fuera, normalmente significa que ya hemos llegado demasiado lejos.
Durante años, Mallorca ha sido un modelo de éxito turístico admirado en toda Europa. Y lo sigue siendo. Pero precisamente por eso, cuesta entender cómo hemos permitido llegar a determinadas situaciones que hace solo unos años habrían parecido impensables.
Tráfico permanente. Carreteras saturadas. Dificultades crecientes de acceso a la vivienda. Espacios públicos completamente desbordados. Y una sensación cada vez más evidente de pérdida de control.
Pero probablemente hay algo todavía más preocupante: la pérdida progresiva de identidad.
Y ahí es donde determinados mensajes y determinadas campañas cruzan una línea que no deberíamos aceptar.
La pancarta instalada hace pocos días en el aeropuerto de Son Sant Joan, vinculando Mallorca al alcohol y al desenfreno, no fue una simple ocurrencia desafortunada. Fue un error grave.
Porque el aeropuerto no es un espacio cualquiera. Es la puerta de entrada a la isla. Es la primera imagen que recibe quien llega a Mallorca.
Y........
